Complicado partido el que se le presentaba al equipo entrenado por Irene Buigues en su visita al duro campo de Onil. Se presentaban un martes por la noche con sólo seis jugadoras, hecho que fue clave para la gran diferencia en el marcador.
El partido comenzó con muchos nervios y en dos minutos las locales hacen un parcial de 5-0. Un rápido cambio de defensa nos da resultados (5-4) pero en cuanto las de Onil se acostumbran, pasa como de costumbre y arrollan con un gran parcial, que fue de 0-19 en cuatro minutos. El parcial termina con un desolador 28-7.
En el segundo periodo, la tónica fue más o menos igual, aunque las locales consiguieron menos puntos y las visitantes más, la desigualdad entre ambos equipos era muy patente. A pesar del parcial de 22-11 se llegaba al descanso con 18 puntos, algo que en los últimos partidos desde que se subió de categoría no se había logrado. Al descanso el marcador era de 50-18.
En el tercer periodo se intentaron corregir fallos que se habían hablado durante el descanso, sobre todo en el balance defensivo y en los pases fallados. Además, el no ponerse nerviosas era primordial, teníamos que jugar a lo nuestro y olvidarnos de la presión de la paliza recibida. Aún así, el cansancio comienza a hacer mella en el equipo, que ve como recibe otro parcial de 21-6, dado el gran acierto de las locales.
El último periodo se consiguen quince puntos ante la relajación rival en defensa, fruto de su inexplicable deseo de llegar a la cifra de 100 puntos, dejando por el camino alguna muestra de antideportividad por el rival. Por parte del Joventut se consiguen 39 puntos, por lo que en esa faceta acaban contentas y con ganas de mejorar en el partido de vuelta.
Éste viernes día 14 vuelven a la competición jugando contra el duro vecino Dénia, quien ganó de cincuenta en su campo a las chicas de Irene. Se intentará, pues, competir el máximo número de minutos posibles. En el Miguel Buigues a las 20.45.
Por parte del Joventut Xàbia jugaron y anotaron: Miriam (21), María (4), Ana María (6), Irene (6), Sofía (2) y Fátima.
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Hace un mes, vemos que han cambiado el partido de Onil de domingo a sábado. Mierda. Porque domingo si que estábamos todas y sábado no. (Aparte, yo ya estaba en trámites de cambiar el partido de mis nanos a Oliva, que me lo cambiaron de sábado a domingo). Contamos a ver cuantas somos el sábado para poder ir. Sólo cinco y sin nuestra entrenadora. Vale, mejor lo cambiamos. ¿Única opción? Martes a las 20 horas. Teniendo ya puesto un partido para el viernes. Genial. A Vanessa le ponen un examen martes por la tarde (porque ya había dicho que si no era así, se fugaba las clases y venía), una menos. A Pilar también le ponen clases y ella si que no puedo fugársela. Somos seis. Bueno, un recambio, nuestra entrenadora.
De Jávea a Onil se tarda una hora y media conduciendo rapidito (de lo cual no hay problema). De normal habríamos salido a las 17.30 o así para ir con tiempo de calentar tranquilamente, pero claro, no contábamos con que Irene y yo entrenamos a los nanos los martes y salimos a las 18. Nos damos prisa y a y cinco ya salimos para Onil. Aún así, llegamos al pabellón a las 19.36, para jugar a las 20. Yo a y 41 ya estaba fuera tirando, pero no calentamos mucho propiamente dicho, ni si quiera tiramos tiros libres.
Empieza el partido y gano el saltó por primera vez en la fase campeonatos, pero lo cogen las de Onil así que... nos meten un 5-0. Joder, que fuertes son entrando, parecen como si las rivales fuéramos bolos, cuantas más derribe mejor.
Cometemos dos faltas enseguida, y el árbitro nos advierte que frenemos un poco o no acabamos el partido. En éste primer periodo metemos 7 puntos. Pueden parecer pocos -que lo son- pero son más que los que metemos normalmente (así de triste es), ellas también nos han metido más, pero bueno. Los 7 puntos los meto yo, dos canastas seguidas y un 2+1 en que me meten un hachazo súper majo :-) .
El segundo periodo comienza con dos canastas nuevas, una mía otra vez y otra de Irene, ¡bien! ya nos vamos sumando jugadoras al ataque (suele costarnos algo anotar y eso).
Aunque anotamos paulatinamente en este periodo, el partido ya está roto a su favor, por supuesto. María y Ana María se suman a las anotadoras y llevamos 18 puntos al descanso. Esto puede parecer una tontería, pero son cosas en las que me fijo por si hemos mejorado (que si). Nos meten 50 al descanso y yo les digo al resto "intentemos que no nos metan otros 50 en la segunda parte", nada, mi gozo en un pozo.
En el tercer periodo comienza el "show". Las jugadoras de Onil empiezan a no se sabe que. Yo creo, por los comentarios de "va, hay que meter 25 pts en este periodo!" es que se obsesionar con llegar a los 100 puntos. Yo me pregunto, ¿para qué?. Desde que los árbitros nos habían advertido por las faltas y que nos pusiéramos en zona (habíamos salido en individual) no habíamos cometido ninguna más, es decir, en el tercero llevábamos dos faltas. Por cierto, me advirtieron de técnica porque metí una canasta y me pegaron en el brazo y le grité al árbitro "¡¡tiooo, que es falta!!" y entonces me advirtió. Luego me disculpé porque es verdad que me pasé. Bueno, ellas empezaron a quejarse de que no nos pitaban faltas, pero tampoco es que estuviéramos siendo muy agresivas.
Hubo un momento en el que me quedé sola (¡milagro!) en el triple y tiré. Tengo una forma de tirar algo extraña y por eso no es algo que haga mucho, tirar de fuera, pero a veces me da por ahí. Metí el triple y escuché desde su banquillo a una jugadora (ni idea de quien, dado que no miré) "Mare meua, com pot clavar aixó" en tono totalmente despectivo. Y yo me vuelvo a preguntar, ¿para qué?. Desde luego no estaban tan chulitas el domingo cuando las ví en Dénia, os lo aseguro.
Otra de sus frases maravillosas al árbitro fue "son pocas, pero no son monjas", una que se quejó que no me hizo faltá porque "yo me había tirado contra ella" cuando yo subía el balón y driblé delante de ella y al irme me puso la pierna y me enganché (se ve que esta es algo conflictiva, su compañera me dijo que si era falta, por supuesto).
Luego llegó la jugada estrella. Irene tira a canasta, falla y el rebote sale bombeado hacía arriba y largo. Yo estaba colocada detrás de una de Onil y salté por encima suya, golpeando el balón en dirección a Irene a ver si la recogía. Mientras, la de Onil, echándose hacia atrás me "bloqueaba" la posición, pero sacándome claramente de la mía con bastante mala leche. El árbitro le pita falta (que era claramente) y ella le grita en la cara: "¿¿Falta?? ¡¡Los cojones!!". Veo como al señor colegiado le cambia la cara y le pita la técnica y la expulsan por cinco personales.
En el último periodo las de Onil consiguen su objetivo de llegar a los 100, espero que les sirva de algo sus ansias para conseguirlo, ahora a ver si ganáis al resto, ¿eh? venga, que ya lleváis dos.
Yo llevaba todo el día enferma, después de pasarme la mañana aún así estudiando, ir a entrenar a los nanos, la hora y media en coche, jugar todo el partido e intentar hacerlo lo mejor que puedo, prefiero que los rivales sean respetuosos y no se rían de nosotras, porque, ¿sabéis? nosotras no hicimos el sorteo y no elegimos subir a autonómica. Lo único que decidimos fue no dejarnos perder apostas contra el Pedreguer. Ahora que empieza la segunda vuelta, la cosa es mejorar los resultados y poco a poco mejorar. El año que viene será otro año y veremos que hacemos.
Venga, ya he contado bastante.
FORÇA JOVENTUT, FORÇA SÉNIOR.